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José Alejandro Solalinde Guerra

Sacerdote católico, Director de “Hermanos en Camino”, México
 biografía
Nos encontramos par gracia de Dios en un tiempo migrante; hable de una migración trascendente y única. La migración de hoy es el principal signo de los tiempos. Dios nos está hablando a través de ella. Las personas en situación de movilidad humana nos avisan que algo del mundo ya se destruyó en los lugares de origen y que hay que buscar condiciones de vida integral, igualitaria e incluyente. Los migrantes certifican da decadencia de nuestra civilización moderna, posmoderna, del sistema capitalista. Anuncian el fin de una cultura afectada por el materialismo consumista.
 
Las personas migrantes aportan la experiencia del cambio, de la renovación cultural, espiritual, del camino; son una oportunidad para afianzar la fe en el dios de todos, que anda con todos. Con ellas y con ellos, va el amor a la familia y a la tierra como madre que da vida a todos, la esperanza en un tiempo mejor.
 
Los migrantes son también la imagen de la humanidad: una rica pluralidad que se desprende de lastres materiales para aligerar el camino.
 
Como Iglesia aprendemos de ellos que nosotros somos también peregrinos.
 
La Comunidad de Sant’Egidio no ha dada la oportunidad de reunirnos para construiré la paz compartiendo nuestra coincidencia en el camino común de la vida, pero sobra todo haciendo nuestra la tarea de mejorar las condiciones de vida para que nadie tenga que salir forzadamente de sus lugares de origen y para que en los lugares nuevos de acogida recibamos a las y a los migrantes como a Jesús mismo.
 
Nos vamos motivados para construir con todos y todas, la paz como regalo precioso del amor de Dios y el esfuerzo de todos.